El primer paso

El primer paso

Rosario García Naranjo

EspañolEspañol | English English

Los hay que ven la boda como la cima final. Durante el noviazgo, se esfuerzan. Con la boda termina la conquista de su pareja. Objetivo cumplido.  A partir de ahí, se echan a dormir una siesta definitiva.  ¿Eso era una historia de amor o una partida de caza y captura?

Fragmento Original

“Tanto la preparación próxima como el acompañamiento más prolongado, deben asegurar que los novios no vean el casamiento como el final del camino, sino que asuman el matrimonio como una vocación que los lanza hacia delante, con la firme y realista decisión de atravesar juntos todas las pruebas y momentos difíciles. La pastoral prematrimonial y la pastoral matrimonial deben ser ante todo una pastoral del vínculo…” (La alegría del amor, n. 211)

Comentario

Rocío y Jorge llevan 20 años de casados. Rocío recuerda: “yo estaba muy ilusionada por casarme, por formar una familia con Jorge. Debo ser sincera y decir que lo que más me ilusionaba entonces eran los preparativos para la fecha en la que yo sería “reina por un día”. Estábamos por terminar el ciclo de charlas en la parroquia y el matrimonio, y el que daba algunas de las clases, nos dijo: “hasta ahora hemos hablado de la ceremonia, pero el matrimonio es mucho más que la boda. El tema de esta clase es: las etapas del matrimonio”. La clase nos hizo pensar y conversar entre nosotros.

Recuerdo que Jorge me dijo: “mmm…, la boda es solamente el primer paso. Hasta ahora esta idea la tenía en la cabeza como muy arrinconada, quizás por el apuro de estos días. La clase me la ha traído al primer lugar “.  Rocío continuó: “Nos sirvió de mucho esa clase. Nos hizo caer en la cuenta de que la vida no se detenía el día de nuestra boda, sino que, todo lo contrario, entonces empezaba.  Entrábamos en una nueva vida, todo un camino por delante, un camino que hacer juntos. Que tendría momentos buenos y no tan buenos.  Que pasara lo que pasara lo importante sería dar los pasos entrelazados, no por separado.  Empezábamos la experiencia de crear concordia, el arte de cosechar unión, en vez de discordia, aprovechando lo que trajera la vida. Y que eso esa amarnos con realismo y profundidad.   Que no habría obstáculo que nosotros no pudiéramos sobrepasar, si lo afrontábamos unidos”.

“Esas artes no tienen fin, siempre puedes aprender más, siempre cometes errores…, pero avanzas y creces. Al cabo de los años, ya no estás en el primer capítulo del libro”.

Temáticas: Matrimonio