¿Me preguntas qué quiero? Amar y ser amada. En serio, de verdad, a lo grande. Estoy en mi derecho de no querer rebajas, saldos baratos, ropa usada.
El amor grande, fiel, definitivo, nadie dijo que sea fácil, pero es posible y, además, muy bueno. No me dejo engañar por la propuesta mediocre, egoísta y cobarde de quienes afirman que el amor fiel y para siempre no es posible.
Fragmento Original
“Es amor a pesar de todo, aun cuando todo el contexto invite a otra cosa. Manifiesta una cuota de heroísmo tozudo, de potencia en contra de toda corriente negativa, una opción por el bien que nada puede derribar” (La alegría del amor, n. 118)
Comentario
La propaganda consumista canalizada de forma tan potente mediante las nuevas tecnologías de comunicación, invitan a la sociedad y en especial a los jóvenes a vivir relaciones pasajeras, encuentros ocasionales sin compromisos, a usar a otros y dejarse usar por otros. Amores baratos.
A los chicos se les hace creer que estar con muchas mujeres es sinónimo de masculinidad y a las chicas se les enseña a poner todo su valor en su aspecto físico, quedando atrapados en un círculo vicioso del que solo salen lastimados. Amores de macho y hembra. Amores de dominio y apariencia. De amor auténtico, nada de nada.
El resultado de contentarse con esto son las decepciones y desencantos, las traiciones, sufrimientos, tristezas, inseguridad y ansiedades, daños íntimos.
Si buscamos amar y ser amados de forma auténtica debemos esforzarnos por vivir con convicción y coherencia los valores y virtudes del buen amador, honestidad; fidelidad; generosidad; compromiso personal, aunque la corriente nos empuje en sentido contrario, aunque el camino equivocado sea el más fácil.
No pocas veces habremos comprobado que lo que vale es lo que cuesta.






