Hablar mirándose a los ojos

Hablar mirándose a los ojos

Renata Coronado

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Con los ojos del amor podemos ver, más allá de lo superficial,las virtudes y los sueños de quien se ama, un ser con cuerpo, pero también con alma, con dignidad y derecho a ser amado en sus riquezas y miserias. Es la mirada del amor realista y maduro.

Fragmento Original

“El amor abre los ojos y permite ver, más allá de todo, cuánto vale un ser humano.” (La alegría del amor, n. 128)

Comentario

El ojo del amor ve el plus ultra. Es realista, en vez de estar en la luna. Une en lo profundo, pasa de lo superficial.

Amar a alguien nos hace capaces de conocerlo por dentro, con una mirada limpia y desinteresada, valorando la verdadera belleza de su persona, la de su alma o corazón. Le conoce en lo bueno y también en sus límites y defectos. Aprecia lo importante. No se pierde en lo superficial.

Debemos aprender a mirarnos los unos a los otros más allá de lo físico, que en nuestra sociedad se exalta demasiado, y así dejar de vernos simplemente como objetos atractivos que queremos poseer.

Cada persona encierra en su interior una riqueza única que hay que saber descubrir, porque va a ser el alimento del amor. Este conocimiento se logra con diálogo profundo y trato respetuoso. Escuchándose. Nadie ama lo que no conoce. Si quieres amar y ser amado de verdad, tienes que ver “más allá” de las apariencias. Tienes que apreciar la valía íntima de la persona.  Porque el amor auténtico no arraiga en lo de afuera, sino que une a las personas por dentro, en lo mejor de su intimidad.

¿Tu mirada ve ese plus ultra? Porque si le desconoces o, lo que sería peor, él o ella no tienen nada adentro, por su frivolidad o inmadurez, una relación afectiva te durará lo que tarda la paja en ser ceniza. No te dará nada bueno y puede hacerte mucho daño.