Hablamos de lo que tenemos en el corazón

Hablamos de lo que tenemos en el corazón

Rosario García Naranjo

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Hablamos de lo que tenemos en el corazón. ¿Nuestro corazón está ocupado sólo por nosotros mismos? Hablaremos sólo sobre nosotros. ¿Nuestro corazón está ocupado por los demás? Les dejaremos hablar a ellos.

Fragmento Original

“Quien ama, no solo evita hablar demasiado de sí mismo, sino que, además, porque está centrado en los demás, sabe ubicarse en su lugar, sin pretender ser el centro.” (La alegría del amor, n.97)

Comentario

Adela llega al colegio a recoger a sus hijas. Siempre llega un poco antes de la hora de salida y aprovecha en conversar con otras señoras. Pero cada vez son menos las que se acercan a conversar con ella. “Qué pasa que hace días que nadie va a conversar con Adela?” pregunta una señora. Las otras responden: “Uff. Quién la aguanta. Hablando siempre de lo bien que le va y de lo maravillosa que ella es. Si no te deja hablar. Es una egoísta”. Es cierto. Si soy egoísta estoy encerrado en mi mundo, nadie más tiene cabida en él. Pensaré solamente en mí y hablaré solamente de mí, de lo que me inquieta, de lo que me agrada, de mis logros, de mi esposo, de mis hijos, de mis nietos, pero como “cosas mías” excelentes, “cosas” que me adoran. Los demás no tienen cabida en mi mundo, los ignoro, no los escucho … porque según yo, no tienen nada importante que decirme, lo que realmente importa es lo que yo quiero comunicar: que los demás se enteren de lo importante que soy. Qué diferencia si estoy abierto a los demás: serán ellos quienes ocupen mi pensamiento y me interesaré por ellos. Serán ellos quienes hablen, quienes dejen salir lo que les pasa, lo que necesitan. Seré yo la que les pregunte: ¿cómo estás? ¿Cómo te fue? Cuéntame de tus hijos, de tu esposo. Amar es preferir al otro, al amado. El que siempre está en la predilección de sí mismo, simplemente no ama a nadie. Solamente a sí mismo.

Temáticas: Generosidad